La persona que padece una enfermedad mental tiene posibilidades de mejorar y es preciso estimular sus capacidades potenciales que le permitan llevar una vida integrada, socialmente útil y personalmente satisfactoria. Por ello, la persona usuaria de nuestras residencias tiene derecho a un proceso de atención que tenga en cuenta sus particularidades objetivas y subjetivas, y para ello ofrecemos una serie de apoyos adaptados a sus necesidades.

En nuestros centros atendemos a personas a partir de los 18 años de edad con enfermedad mental (esquizofrenia, trastorno bipolar, trastornos depresivos o ansiedad graves, trastornos de personalidad, trastorno obsesivo compulsivo u otros) que presenten:

  • Dificultad de adherencia al tratamiento.
  • Déficits de autocuidado e inactividad.
  • Problemas de convivencia o desbordamiento familiar.
  • Dificultad en las relaciones sociales.
  • Necesidad de apoyos tras un primer ingreso hospitalario.
  • Dificultades de adaptación al contexto.
  • Malestar emocional y sufrimiento psíquico.
  • Pérdida de competencias en algunas de las áreas de la vida (académica, laboral, sociofamiliar, etc.)
  • Situaciones de emergencia socio / familiar.

O que requieran:

  • Evitar la hospitalización prolongada y la retirada de la vida social en la comunidad.
  • Descanso en un entorno tranquilo tras ingreso hospitalario.
  • Recuperación / potenciación de competencias para la vida autónoma.
  • Modificación de conductas disruptivas para mejor convivencia familiar, vecinal, etc.
  • Recuperación de estructuración en AVD´s básicas e instrumentales.
  • Descansos familiares.